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	<title>Marketing del retail &#187; Branding</title>
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	<description>Usuarios, productos y lo que ocurre entre ellos.</description>
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		<title>¿Para qué sirve la publicidad?</title>
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		<pubDate>Wed, 15 Dec 2010 07:22:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Branding]]></category>
		<category><![CDATA[Estrategia]]></category>
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		<description><![CDATA[Hace algún tiempo, hablaba por teléfono con alguien cuando me pidió, literalmente, &#8220;necesitamos un anuncio que venda mucho&#8221;. He de reconocer que semejante pedido me dejó algo perplejo durante unos minutos. Cuando reaccioné, intenté explicarle, utilizando toda el arsenal retórico que pude reunir, que aquello era un pedido absurdo e improcedente. Pero para entonces, ya [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace algún tiempo, hablaba por teléfono con alguien cuando me pidió, literalmente, <strong>&#8220;necesitamos un anuncio que venda mucho&#8221;</strong>.</p>
<p>He de reconocer que semejante pedido me dejó algo perplejo durante unos minutos. Cuando reaccioné, intenté explicarle, utilizando toda el arsenal retórico que pude reunir, que aquello era un pedido absurdo e improcedente. Pero para entonces, ya me había colgado, o se había dormido, no lo sé, pero el caso es que yo ya estaba hablando solo.</p>
<p>Esto es mucho más frecuente de lo que parece. Se pone en la publicidad una expectativa y una confianza en su supuesto &#8220;poder mágico&#8221; completamente exageradas e irracionales. <strong>Muchos cargan sobre los hombros de la publicidad todo el peso del marketing</strong>, confundiendo un término con otro. Y claro, a la hora de los resultados llega la decepción. Y con ella, la frase: &#8220;la publicidad no funciona&#8221;.</p>
<p>Así las cosas, y aprovechando las ganas aun de acabar aquella conversación telefónica, hoy he pensado:<strong> ¿para qué sirve la publicidad?</strong>. Creo que puedo explicarlo de una manera en la que podríamos ver también algunas formas interesantes de mejorar su rendimiento, reducirla e incluso, prescindir de ella. Allá vamos.</p>
<p><strong>Imagino que os habréis topado alguna vez con un &#8220;funnel&#8221; más o menos así:</strong></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel1.jpg"><img class="size-full wp-image-498 aligncenter" title="funnel1" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel1.jpg" alt="" width="286" height="307" /></a></p>
<p>Hay versiones y variantes para todos los gustos, esta es sólo una más de ellas. Algo simplificada, lo reconozco, pero el caso es que quiero agregarle un par de capas&#8230; a ver que pasa.</p>
<p>Ya todos sabemos que estas son las etapas que debería atravesar una persona para convertirse en cliente de un producto o marca. Pero también, si cambiamos la óptica, son las etapas que debe atravesar un producto, o marca, para relacionarse con una persona. <strong>¿Por qué se tiende a ver como un camino de una sola dirección? Es una vía de dos sentidos.</strong></p>
<p><strong> </strong>Así que agreguemos una segunda capa con los objetivos para la marca en cada etapa:</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel2.jpg"></a><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel31.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-521" title="funnel3" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel31.jpg" alt="" width="401" height="296" /></a></p>
<p>Bien, esto nos deja más o menos claro qué tiene que hacer la marca en cada etapa. O dicho de otra forma, cuál debería ser el objetivo para la marca en cada fase del funnel. Ahora bien, como he dicho, esto es un camino de 2 vías. Nadie lo transita sólo,<strong> las marcas salen a buscarnos y nos llevan de la mano,</strong> no sea cosa que nos perdamos o confundamos el camino. O al menos eso deberían hacer.</p>
<p>De un modo simplificado, podríamos añadir una tercera capa con la forma en que las marcas salen a buscarnos y los recursos que utilizan para ello:</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel41.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-522" title="funnel4" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel41.jpg" alt="" width="450" height="432" /></a></p>
<p style="text-align: left;">Vamos a explicar un poco esto. Lo interesante de este modelo es que permite ver rápidamente como influyen los recursos en las distintas etapas del funnel: <strong>Si sabemos en qué etapa los estamos perdiendo, sabemos en qué recursos tenemos que invertir.</strong> O lo que es lo mismo, a la hora de tomar decisiones estratégicas sobre el presupuesto, podemos ver cómo afectará al funnel la asignación de partidas y evaluar si lo estamos haciendo de forma coherente con nuestra estrategia.</p>
<p style="text-align: left;">Lo primero que vemos es que <strong>cuanto más cerca de la acción está el consumidor, más peso tiene en la decisión el producto y menos la publicidad.</strong> En sentido inverso, la publicidad nos sirve, fundamentalmente, en aquellas áridas tierras a las que el producto o la distribución no llegan. Para una marca con este modelo, el conocimiento se consigue principalmente a través de la publicidad, y en bastante menor medida, gracias a la red de distribución. El producto, en este caso, no tiene suficiente &#8220;peso&#8221; como para conseguir notoriedad por sí mismo.</p>
<p style="text-align: left;">En el otro extremo del proceso, en el momento determinante de la acción, la publicidad tiene realmente poco poder: delante del lineal, estás cara a cara con el producto y la publicidad, que puede que te haya llevado hasta allí, poco puede hacer con un producto que no convence.</p>
<p style="text-align: left;">El canal, la distribución, fundamentalmente influye en las etapas intermedias. Claro que un comercial agresivo puede ser determinante para cerrar la venta, como una gran capilaridad de tiendas bien conceptualizadas puede contribuir muchísimo al conocimiento de la marca. <strong>Por eso los modelos son flexibles y en la flexibilidad está la estrategia.</strong></p>
<p style="text-align: left;">Veamos algunos casos:<span style="color: #800080;"><strong><br />
</strong></span></p>
<h5 style="text-align: left;"><span style="color: #800080;"><strong>Caso 1: El producto (o la marca) puede canibalizar la distribución</strong></span></h5>
<p><span style="color: #800080;"><strong>Ejemplo: Dell<br />
</strong></span></p>
<p><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel51.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-523" title="funnel5" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel51.jpg" alt="" width="450" height="359" /></a></p>
<p>Permitidme la licencia, a efectos prácticos, de utilizar aquí los términos &#8220;producto&#8221; y &#8220;marca&#8221; como si fueran sinónimos. Puedes centrar tus esfuerzos en el producto y conseguir un valor diferencial tal que prácticamente no necesites canales de distribución para hacerlo llegar al público. O mejor dicho, que tu canal de distribución quede integrado en la propia propuesta de valor de la marca.</p>
<h5><span style="color: #800080;"><strong>Caso 2: El producto se &#8220;gana&#8221; la notoriedad<br />
</strong></span></h5>
<p><span style="color: #800080;"><strong>Ejemplo: iPhone, iPad<br />
</strong></span></p>
<p><span style="color: #800080;"><strong><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel61.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-524" title="funnel6" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel61.jpg" alt="" width="450" height="359" /></a><br />
</strong></span></p>
<p style="text-align: left;">Esto es la estrategia de &#8220;Pull&#8221; llevada al extremo. Es el producto excepcional, único, que consigue que todo el mundo hable de él sin anunciarse. El restaurante tan bueno, singular y recomendable que no necesita aparecer en ninguna guía. El esfuerzo (y la inversión) se concentran en el producto (o la marca) que se &#8220;gana&#8221; la notoriedad gracias a su propia excepcionalidad.</p>
<h5><span style="color: #800080;"><strong>Caso 3: Foco en el producto y la distribución<br />
</strong></span></h5>
<p><span style="color: #800080;"><strong>Ejemplo: Zara</strong></span></p>
<p><span style="color: #800080;"><strong><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel71.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-525" title="funnel7" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel71.jpg" alt="" width="450" height="359" /></a><br />
</strong></span></p>
<p style="text-align: left;">Otra estrategia Pull. Una marca (o producto) bien desarrollada, excepcional, singular, bien posicionada, con una extensa red de distribución exclusiva puede que no necesite, en absoluto, publicitarse (al menos de la forma tradicional). Puede concentrar sus recursos en mejorar aun más sus productos y servicios, extender su distribución e innovar para seguir liderando.</p>
<h5><span style="color: #800080;"><strong>Caso 4: La estrategia Push<br />
</strong></span></h5>
<p><span style="color: #800080;"><strong>Ejemplo: Muchas marcas de gran consumo (y cartera igualmente grande).<br />
</strong></span></p>
<p><span style="color: #800080;"><strong><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel81.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-526" title="funnel8" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel81.jpg" alt="" width="450" height="359" /></a><br />
</strong></span></p>
<p style="text-align: left;">El &#8220;driver&#8221; principal que conduce (mejor dicho, empuja) al consumidor hasta la compra es la publicidad. El distribuidor sólo tiene que &#8220;tener el producto en stock&#8221; y al producto le basta con &#8220;no defraudar&#8221; en el cara a cara. La publicidad hace el resto. Aun así, la intervención del producto y el canal en el momento de la acción es decisiva.</p>
<p style="text-align: left;">
<h5><span style="color: #800080;"><strong>Caso 5: &#8220;Quiero un anuncio que venda mucho&#8221;<br />
</strong></span></h5>
<p><span style="color: #800080;"><strong>Ejemplo: Más PyMEs de las que te imaginas. </strong></span></p>
<p><span style="color: #800080;"><strong><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel101.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-527" title="funnel10" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/12/funnel101.jpg" alt="" width="450" height="359" /></a><br />
</strong></span></p>
<p style="text-align: left;">Tienes una marca y un producto deficientes, pobres, indiferenciados, sin ventajas competitivas. Tienes deficiencias estratégicas por donde lo mires. No tienes una propuesta de valor clara, ni definida. Ignoras tus virtudes y, lo que es incluso peor, escondes la cabeza para no ver tus defectos. Cuentas con una distribución que pasa de ti, porque ni siquiera tu oferta tiene valor suficientemente como para ganarse el interés del canal. Entonces, llamas a una agencia y le pides &#8220;hazme un anuncio que venda mucho&#8221;.</p>
<p style="text-align: left;">Esa no es una estrategia, es una plegaria. Es un intento desesperado por invocar un milagro.</p>
<p style="text-align: left;">Este último modelo, obviamente está exagerado, sería insostenible un modelo así. En realidad intentan mostrar qué es lo que pretenden aquellos que esperan &#8220;vender con la publicidad&#8221;. Por absurdo que parezca, esto es algo común en el ecosistema PyME (que resulta que es más del 80% del tejido empresarial en España).</p>
<h5 style="text-align: left;"><strong>La publicidad está sobrevalorada</strong></h5>
<p style="text-align: left;">Y lo ha estado siempre. La publicidad sigue siendo la forma más eficiente de distribuir rápidamente un mensaje a un gran número de personas. Pero poco más se le puede pedir. En el mejor de los casos puede echarte un cable en la persuasión para pasar de la consideración a la preferencia, y esto ya es mucho. <strong>Pedirle más ya es confundirla con otra cosa</strong>.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Se confunde publicidad con marketing porque conviene.</strong> Porque es mucho más fácil y cómodo pedir &#8220;un anuncio que venda mucho&#8221;, una &#8220;creatividad que lo rompa&#8221;, una &#8220;imagen para que flipe todo dios&#8221;  o un &#8220;viral que le llegue hasta al Papa&#8221;. Pedir esto es mucho más sencillo que sumirse en el complejo y oscuro terreno de pensar, definir, mejorar y diferenciar el producto, la marca y la forma en que solucionamos necesidades: la entelequia del marketing. Conviene creer que la publicidad podrá salvarnos de la mediocridad, de la crisis o de la tortura de cambiar.</p>
<p style="text-align: left;"><span style="color: #800080;"><strong>Conviene creer en Santa Claus y los Reyes Magos, porque sino hay que salir a comprar regalos para todo el mundo.<br />
</strong></span></p>
<p style="text-align: left;"><strong>Una última cosa:</strong> Este modelo tiene muchas cosas en común con el modelo de Touch Points que muy bien explica <a href="http://twitter.com/#!/titonet" target="_blank">Fernando</a> en Titonet.com. Desde una óptica similar aborda en realidad otra cuestión, pero estamos hablando casi de lo mismo. Os recomiendo mucho leer <a href="http://www.titonet.com/business/marketing/modelo-de-puntos-de-contacto-touch-points.html" target="_blank">el post de Fernando</a> a los despistados que aun cometéis el pecado de no conocerle.</p>
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		<title>¿Dónde están mis fans?</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Oct 2010 17:47:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Branding]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[experiencias]]></category>
		<category><![CDATA[facebook]]></category>
		<category><![CDATA[marca]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
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		<description><![CDATA[Desde hace un tiempo, no mucho realmente (unos pocos años), empezamos a ver, cada vez con más frecuencia, titulares como estos: &#8220;El X% de los usuarios de internet recomienda su marca favorita en las redes sociales&#8221;. &#8220;A la hora de comprar, los usuarios de internet aceptan las recomendaciones de sus amigos en las redes sociales&#8221; [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div>Desde hace un tiempo, no mucho realmente (unos pocos años), empezamos a ver, cada vez con más frecuencia, titulares como estos:</p>
</div>
<div style="padding-left: 30px;"><strong><span style="color: #ff9900;">&#8220;El X% de los usuarios de internet recomienda su marca favorita en las redes sociales&#8221;.</span></strong></div>
<div style="padding-left: 30px;"><strong><span style="color: #ff9900;">&#8220;A la hora de comprar, los usuarios de internet aceptan las recomendaciones de sus amigos en las redes sociales&#8221;</span></strong></div>
<div style="padding-left: 30px;"><strong><span style="color: #ff6600;"><br />
</span></strong></div>
<div>Corren tiempos difíciles para las empresas y toda oportunidad debe ser atendida. Así que &#8220;a por el social media&#8221; dicen muchas, y sin acabar de entender muy bien de qué se trata, se lanzan a la batalla por los fans, seguidores, amigos y &#8220;recomendadores&#8221; de gusto y click fácil.</p>
</div>
<div>Y de repente, empiezan a crecer como hongos las páginas y perfiles de empresas en Facebook, las cuentas de marcas de Twitter, los blogs corporativos&#8230; <strong>Todo el mundo quiere estar en las redes sociales</strong>, los profesionales elaboramos maravillosas y convincentes presentaciones sobre por qué y cómo hay que estar en las redes sociales. El mundo se llena de Social Media Strategists, Social Media Evangelists, Social Media expertos y especialistas en todo lo que tenga más de 5 usuarios conectados, y por supuesto, Community Managers. <strong>El Community Manager se convierte el perfil de moda</strong>: medio mundo quiere ser Community Manager, y el otro medio quiere que su primo, el informático, le haga de Community Manager para su empresa (por supuesto sin tener la más remota idea de qué debería hacer un community manager). Hasta hay concursos para convertirse en Community Manager (como si de una estrella de rock se tratara). Si buscas hoy &#8220;Communty Manager&#8221; en Google, te devuelve aproximadamente ¡291 millones de resultados!. No está mal ¿no?.</div>
<div>
<p>Dejad que lo ponga en contexto:</p>
</div>
<div><a href="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/10/comp_search2.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-440" title="comp_search2" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2010/10/comp_search2.jpg" alt="" width="460" height="350" /></a></div>
<div>
<p>Vaya, parece que se escribe bastante sobre la figura del Community Manager.</p>
</div>
<div>
<p>Y está muy bien. Es bueno que se formen nuevos especialistas para nuevos entornos. Especialistas en la estrategia, la táctica, la operativa y hasta la gestión. Y es bueno que haya tanto entusiasmo. Y por supuesto creo y recomiendo que las intervenciones en social media (como en cualquier otro entorno) han de hacerse siempre de la mano de profesionales cualificados. Y hay muy buenos profesionales en cualquiera de estás especialidades.</p>
</div>
<div>
<p>Pero llegado a este punto me pregunto <strong><span style="color: #ff9900;">¿hemos captado bien el mensaje? ¿realmente hemos visto la foto completa?</span></strong></p>
</div>
<div>
<div>
<p>Si estamos hablando de que <strong>la gente recomienda en las redes sociales sus marcas favoritas</strong> ¿por qué tantos se centran en la parte de &#8220;<strong>redes sociales</strong>&#8221; y tan pocos en la de &#8220;<strong>marca favorita</strong>&#8220;? ¿O es que esperan convertirse en marca favorita por estar en Facebook? Ni lo sueñes. Ni siquiera haciendo comentarios ingeniosos en Twitter. Lo siento, no es tan fácil.</p>
</div>
<div>
<p>No veo un interés similar por contratar profesionales para mejorar la experiencia de marca: ni ingenieros para mejorar los procesos, ni coaches para mejorar las relaciones, ni diseñadores o comunicadores para mejorar las percepciones&#8230;<strong> las redes sociales no han provocado una estampida de gerentes queriendo mejorar su producto o su propuesta de valor.</strong> ¿Por qué?.</p>
</div>
<div>
<div>
<p>¿Cuántos productos y servicios mediocres conoces con página en Facebook?. ¿Cuántos, además, están dejando en ello un dinero que podrían utilizar para mejorar su propuesta de valor? Seguro que muchos, la mayoría diría yo. ¿Cuánto tardarán en abandonar las redes sociales diciendo &#8220;esto no sirve pa&#8217;nada&#8221;?</p>
</div>
</div>
<div><strong></p>
<p></strong><strong>Las experiencias irrelevantes son igual de irrelevantes en Facebook que en el supermercado, no nos engañemos</strong>. Una marca que genera experiencias irrelevantes, en el mejor de los casos y con mucho esfuerzo, podría conseguir unos cuantos fans y seguidores a base de machaque, promociones, sorteos y demás tácticas de &#8220;push&#8221; que bien podría hacer igualmente en el supermercado.</p>
<p>Y si después de todo este esfuerzo, tienes un puñado de fans ¿qué hacemos ahora con eso?. Verás como cuando se reduce la presión, se reduce (en igual o mayor medida) &#8220;la amistad&#8221; que te han dado. <strong>En cuanto dejas de invitar las copas, se acaba la fiesta y cada uno a su casa</strong>.</p>
</div>
</div>
<div>
<p>Recuerda, una vez más: <strong>la gente recomienda en las redes sociales sus marcas favoritas</strong>. ¿Qué parte de &#8220;favoritas&#8221; no ha quedado claro?</p>
</div>
<div>
<p>Me parece estupenda la preocupación creciente de las marcas por estar en las redes sociales, pero <strong>yo me preocuparía, antes, por proponer a tus consumidores una experiencia singular</strong>, única, apasionante, inmejorable. Una experiencia que valga la pena recomendar. <strong>Me preocuparía por ser la marca favorita de, al menos, un puñado de personas.</strong> Si lo consigues, entonces serán tus clientes quienes te lleven a las redes sociales. Recién en ese momento deberías contratar un equipo de profesionales (el mejor que puedas conseguir) que planifique, coordine y gestione ese capital que tienes en la red.</p>
</div>
<div>
<p>Pero si empiezas por el final, si lo haces al revés, corres el riesgo de convertirte en el que paga las copas para tener algo de compañía. A que sería patético, ¿verdad?.</p>
<p><strong>Cuando me preguntan si podemos crear una página de fans en Facebook siempre respondo con la misma pregunta ¿la mereces?.</strong></p>
</div>
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		</item>
		<item>
		<title>Hola, soy adicto a tu marca (meme)</title>
		<link>http://www.marketingdelretail.com/general/hola-soy-adicto-a-tu-marca-meme/</link>
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		<pubDate>Tue, 29 Jun 2010 10:50:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
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		<category><![CDATA[General]]></category>
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		<category><![CDATA[meme]]></category>

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		<description><![CDATA[Vale, otra vez me han liado en un meme. Por supuesto, no podían ser otros que los amigos de Marketing Take Away. Menos mal que alguien me obliga a escribir&#8230; Cuando enlazo mentalmente las palabras &#8220;fan&#8221; y &#8220;marca&#8221; siempre surge la misma idea en mi cabeza: la dichosa manzanita de Cupertino. Ya he confesado más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Vale, otra vez me han liado en un <a href="http://marketingtakeaway.com/2010/06/28/yo-confieso-que-soy-fan-de/" target="_blank">meme</a>. Por supuesto, no podían ser otros que los amigos de <a href="http://marketingtakeaway.com/" target="_blank">Marketing Take Away</a>. Menos mal que alguien me obliga a escribir&#8230;</p>
<p>Cuando enlazo mentalmente las palabras &#8220;fan&#8221; y &#8220;marca&#8221; siempre surge la misma idea en mi cabeza: la dichosa manzanita de Cupertino. Ya he confesado más de una vez mi absoluta devoción por casi todo lo que hace la compañía de Steve Jobs, de modo que hacerlo otra vez sería un poco aburrido. Además, seguro que en este meme ya hablarán de Apple, incluso con más destreza que yo, muchos otros &#8220;fans&#8221;. Y es que pienso que el gran acierto de Apple no ha sido tanto convertir en fans a sus clientes, como hacer de ese &#8220;fanatismo&#8221; un valor social.</p>
<p>Pero volviendo al tema del meme, y descartada Apple, que es quizás la única marca a la que adscribiría como &#8220;fan&#8221; sin dudarlo, toca pensar tres marcas de las que se supone que soy fan. Os confieso que me resulta difícil, pues fuera de la manzanita de Cupertino no me reconozco, conscientemente, fan de ninguna otra marca. Habrá que bucear un poco en profundidad, veamos primero qué es ser fan de una marca.</p>
<p>Es cierto que superficialmente <strong>tendemos a &#8220;fanatizar&#8221; por ciertas marcas por el valor social que eso conlleva</strong> (caso Apple, Munich, Harley Davidson, Starbucks, etc.). No es difícil ser fan de estas marcas, pues además de ofrecernos una excelente experiencia saben abonar el terreno para que este fanatismo tenga una proyección particular a través del valor social que aportan al individuo. En otras palabras, nos lo ponen fácil. Pero realmente, ¿cuántos de los que nos declaramos abiertamente fans de estas marcas, lo somos realmente? Si lo pienso un poco, encuentro en mi inventario de marcas unas cuantas que me &#8220;encantan&#8221;, pero ninguna por la que esté dispuesto a perder algo importante para mí. Me gusta Starbucks, pero no caminaría 5 calles más teniendo otra buena cafetería al lado. Me encanta la cerveza Moritz (y me encanta su marca), pero si en el super no hay, compro otra, no me voy a otro super. ¿Soy fan de estas marcas? Si lo fuera, sería un fraude de fan. Pero no queda mal decir que eres fan de Moritz o de Starbucks. En cambio, poca gente declararía ser fan de las pilas Duracell o de las compresas Evax y sin embargo puede que su elección sea incluso menos &#8220;pensada&#8221; que un café en Starbucks. La cuestión es que nos definimos socialmente, no por las marcas que compramos, sino por las que reconocemos que nos cautivan (aunque no seamos realmente tan fans como digamos). <strong>La marca es una moneda social.</strong></p>
<p>En este post meme, me gustaría llevar el concepto de fan a otro nivel, excluyendo el valor social que aporta la marca al individuo (que a efectos del análisis enturbia la relación) y mencionar tres marcas que de verdad condicionen mis hábitos de consumo (y no sólo mis relaciones sociales). Recurro entonces a Kevin Roberts y su &#8220;lealtad más allá de la razón&#8221; como definición de <em>Lovemark</em> (reconozco que me encanta esta definición y creo que es imposible decirlo mejor). Pienso, entonces, que la condición esencial para declararme fan de una marca es esta &#8220;lealtad más allá de la razón&#8221;, lo que se debería traducir en &#8220;marcas sin competencia dentro de su categoría&#8221;, al menos para mí. Marcas que han conseguido, en mis hábitos de consumo, no sólo estar en el &#8220;top of mind&#8221; de su categoría, sino convertirse en la misma categoría: yo no compro ordenadores, compro Macs (y eso que había prometido no hablar de Apple, lo siento).</p>
<p>Ahora sí estoy listo para mencionar tres marcas que han logrado condicionar tanto mis decisiones, que soy incapaz de suponer siquiera que haya otras opciones. No tiene nada que ver con el amor, ni con el valor social que me aportan, ni con que las considere un ejemplo a seguir. Es más, probablemente, no son marcas que necesariamente me encanten y es improbable que algún día lleve una camiseta con su logo. Pero son depositarias de un fanatismo silencioso, igualmente eficaz, que opera a nivel inconsciente: <strong>simplemente ocupan en mi cabeza todo el hueco mental destinado a esa categoría.</strong></p>
<p><strong>La primera de ellas es Decathlon</strong>. Así de raro suena. No había caído en lo trascendente que es esta marca para mí, hasta que no fui consciente que no conozco otro sitio donde comprar lo que ellos venden. Así de simple. Jamás me hubiera reconocido fan de Decathlon, pero si tengo que comprar equipamiento deportivo no sabría dónde ir si no es allí. Vale, vale, reconozco que si lo pienso un rato, encontraré otras tiendas, pero en cuanto surge la idea de comprar una bicicleta, una pala de paddel, unas aletas o un simple bañador, lo primero que pienso es en coger el coche y conducir 20 kilómetros hasta Decathlon. Por piedad al lector, dejo los motivos y razones para otro post.</p>
<p><strong>La segunda es Fotocasa</strong>. Más raro aún ¿no?. Sí, es cierto. Pero cada vez que busco casa voy directo a Fotocasa.es, y lo peor es que tiendo a creer que lo que no está allí, no existe. O mejor dicho que el universo de casas disponibles se limita al universo de casas en el stock de Fotocasa. Lo sé, es completamente irracional ¿no se trataba de eso acaso?. Otra vez se repite el mismo modelo: una marca que ocupa todo el espacio mental que destino a la categoría. Y mira que sé que hay otros portales, para no hablar de las inmobiliarias (que no son precisamente pocas), pero lo cierto es que una y otra vez caigo en Fotocasa y me cuesta &#8220;descubrir&#8221; que hay otras opciones. Sé que suena absurdo y hasta ingenuo, pero recordad que hablamos de &#8220;lealtad más allá de la razón&#8221;.</p>
<p>Me falta una marca para completar la tríada del meme, y creedme que me ha costado encontrarla. Mejor dicho, me ha costado reconocerlo. <strong>Google no me cae especialmente bien</strong>: encarna un tipo de actuación en el mercado que es, como mínimo, peligrosa para la sana competencia. Es, como marca, todo lo contrario a lo que propondría como buen ejemplo: me resulta una marca prepotente, altanera, impersonal, sin carisma&#8230; vamos, que me cae mal. Y encima tiene un enorme cementerio de productos fallidos en el patio trasero. Y sin embargo, no busco en la web, busco en Google. No miro en un mapa, miro en Google Maps. Y ni se me cruza por la cabeza usar otro buscador ¿para qué?. Asumo, inconscientemente, que lo que no se puede encontrar en Google, no existe. Otra vez, la marca ha ocupado todo el espacio de la categoría en mi cabeza. Probablemente nuestros hijos tengan del mundo la idea que les dé Google Earth, antes que los manuales de geografía. Aunque conscientemente no me guste, por alguna razón inconsciente, Google condiciona mis decisiones de consumo (al menos en búsquedas y mapas): su propia luz me oculta la competencia. Y eso, hasta donde yo sé, es &#8220;lealtad más allá de la razón&#8221;.</p>
<p>Me han pedido que nombre tres marcas de las que soy fan. He tenido que bucear muy profundo, pues creo sinceramente que <strong><span style="color: #ff6600;">ni somos tan fans de las marcas que decimos admirar, ni admiramos lo suficiente a las marcas que inconscientemente consumimos a ciegas y sin cuestionarnos</span></strong><span style="color: #ff6600;">.</span> Creo que ignoramos realmente de qué marcas somos fans silenciosos, adictos en la sombra, hasta el punto que ocultamos a nuestra consciencia la existencia de otras opciones (quizás hasta razonablemente mejores). Y sobre todo lo hacemos con aquellas marcas que no son tan &#8220;chulas&#8221; como para llevarlas en una camiseta.</p>
<p>No sé si esto es, o no, ser fan de estas marcas, pero desde luego, si yo fuera una marca, querría para mí unos cuantos clientes así y no sólo de los que están dispuestos a llevar una camiseta con mi logo. Al fin y al cabo, no nos engañemos, no se trata de hacer amigos, sino clientes leales, y si es posible, &#8220;más allá de la razón&#8221;.</p>
<p>Ahora toca pasar el testigo del meme. Sin más motivos que el que supone valorar y apreciar profundamente sus opiniones, le suelto la patata caliente a <a href="http://twitter.com/titonet" target="_blank">Fernando de la Rosa</a>, <a href="http://twitter.com/allegro234" target="_blank">Cristián Saracco</a> y <a href="http://twitter.com/dsoler" target="_blank">David Soler</a>. Bueno, por eso y porque sé que me perdonarán el baile en el que les he metido. <img src='http://www.marketingdelretail.com/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
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		<title>Se busca definición de marca</title>
		<link>http://www.marketingdelretail.com/general/se-busca-definicion-de-marca/</link>
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		<pubDate>Thu, 17 Dec 2009 09:12:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
				<category><![CDATA[Branding]]></category>
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		<description><![CDATA[A raíz de un post de Dani Ponte en clicmetrics, ayer  Jaime Valverde y Borja Muñoz en Marketingtakeaway, probablemente muy afectados por ciertos vapores navideños , nos lanzaron a Dani Seuba, Tristán Elósegui y a mi, la siguiente pregunta: ¿Qué es una marca para ti? Pues bien, aquí tenéis mi pequeña aportación, mi definición y su explicación: Una marca es una promesa de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-350" title="lata" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2009/12/lata.jpg" alt="lata" width="250" height="407" /></p>
<p>A raíz de un post de <a href="http://twitter.com/dponte" target="_blank">Dani Ponte</a> en <a href="http://www.clicmetrics.com" target="_blank">clicmetrics</a>, ayer  <a href="http://twitter.com/mitus82" target="_blank">Jaime Valverde</a> y <a href="http://twitter.com/borjatube" target="_blank">Borja Muñoz</a> en <a href="http://marketingtakeaway.com" target="_blank">Marketingtakeaway</a>, <strong>probablemente muy afectados por ciertos vapores navideños</strong> <img src='http://www.marketingdelretail.com/wp-includes/images/smilies/icon_razz.gif' alt=':P' class='wp-smiley' /> , nos lanzaron a <a href="http://twitter.com/daniseuba" target="_blank">Dani Seuba</a>, <a href="http://twitter.com/tristanelosegui" target="_blank">Tristán Elósegui</a> y a mi, la siguiente pregunta: <a href="http://marketingtakeaway.com/2009/12/16/damas-y-caballeros-¡abran-juego/" target="_blank">¿Qué es una marca para ti?</a></p>
<p>Pues bien, aquí tenéis mi pequeña aportación, mi definición y su explicación:</p>
<p style="padding-left: 60px;"><strong><span style="color: #ff9900;">Una marca es una promesa de valor.</span></strong></p>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #ff9900;"><span style="color: #333333;">Toda marca refiere a la esperanza de un valor que excede el valor intrínseco del bien que se intercambia. Refiere a la alquimia que opera sobre ese bien, afectando su valor de una u otra manera según la consistencia de la promesa. Deseamos y compramos determinados productos por sobre otros de su misma categoría, bajo la promesa del valor que nos aporta la marca.  Como toda promesa tiene cierta implicación racional pero, sobre todo, un fuerte arraigo emocional.</span></span></p>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #ff9900;"><span style="color: #333333;"> Para que la promesa sea creíble ha de tener un anclaje en la realidad: La promesa de la marca se sustenta por una serie de activos tangibles e intagibles propiedad de una empresa y por un sistema de creencias y vínculos individuales y colectivos de los individuos que se relacionan con ella.</span></span></p>
<p style="padding-left: 60px;"><span style="color: #ff9900;"><span style="color: #333333;"><br />
</span></span></p>
<p>Esta es mi definición, aquí os dejo la lista de enlaces a las respuestas de:</p>
<p><a href="http://marketingtakeaway.com/2009/12/16/damas-y-caballeros-¡abran-juego/" target="_blank">MarketingTakeAway</a></p>
<p><a href="http://tristanelosegui.com/2009/12/16/se-busca-definicion-de-marca/" target="_blank">Tristán Elósegui </a></p>
<p><a href="http://daniseuba.wordpress.com/2009/12/16/se-busca-definicion-de-marca/" target="_blank">Dani Seuba</a></p>
<p><a href="http://www.redecoratuvida.es/2009/12/17/cocinando-definicion-de-marca/" target="_blank">Luís Pablos</a></p>
<p><a href="http://blogdedponte.blogspot.com/2009/12/buscando-definicion-de-marca.html" target="_blank">Dani Ponte</a></p>
<p><a href="http://www.enriqueburgos.com/2009/12/que-es-una-marca-para-ti.html" target="_blank">Enrique Burgos</a></p>
<p><a href="http://mcimino.wordpress.com/2009/12/18/buscando-la-definicion-de-marca/" target="_blank">Marco Cimino</a></p>
<p><a href="http://www.brand30.net/the_wikisemantic/$community_tumblelog/2009/12/17/definiendo_marca__una_idea_de_marketing_take_away?_c=1" target="_blank">Cristian Saracco</a></p>
<p><a href="http://socializando.mariajesusalonso.net/2009/12/se-busca-definicion-de-marca/" target="_blank">María Jesús Alonso</a></p>
<p><a href="http://robertocarreras.es/post/287677688/que-es-una-marca-para-ti" target="_blank">Roberto Carreras</a></p>
<p><a href="http://www.interactividad.org/2009/12/18/¿que-es-una-marca-para-ti/" target="_blank">Marc Cortés</a></p>
<p><a href="http://blocdexavi.blogspot.com/2009/12/meme-que-es-una-marca-para-ti.html" target="_blank">Xavi Bermúdez</a></p>
<p><a href="http://titonet.blogspot.com/2009/12/que-es-una-marca.html" target="_blank">Fernando de la Rosa</a></p>
<p><a href="http://www.javiervelilla.es/wordpress/2009/12/18/branding-se-busca-definicion-de-marca-meme-colaborativo/" target="_blank">Javier Velilla</a></p>
<p><a href="http://mamamarketiniana.blogspot.com/2009/12/marca-es-alma.html" target="_blank">Esther Gómez</a></p>
<p><a href="http://www.rediario.es/marcaes-definicion-de-marca-de-jrosell" target="_blank">Jordi Rosell</a></p>
<p><a href="http://www.inno.me/2009/12/el-intangible-de-los-intangibles/" target="_blank">Julio Pérez-Tomé Román</a></p>
<p><a href="http://www.mertxepasamontes.com/¿que-es-una-marca.html" target="_blank">Mertxe Pasamontes</a></p>
<p>Ahora toca pasar la pelota a tres amigos que creo que pueden aportar mucho a esta conversación: <a href="http://twitter.com/xbermudez" target="_blank">@xbermudez</a>, <a href="http://twitter.com/mjalonso">@mjalonso</a> y <a href="http://twitter.com/titonet" target="_blank">@titonet</a>, no sin antes pedirles un favor a los tres: que alguno le envíe el meme a <a href="http://twitter.com/esthernet/" target="_blank">@esthernet</a> que he tenido que dejarla fuera para abrir más el juego.</p>
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		<title>Primeras Conexiones: ¿Carretera o Autopista?</title>
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		<pubDate>Thu, 17 Dec 2009 07:07:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Artículo de mi colaboración semanal con clicmetrics Vale, reconozco que me gusta valerme de las metáforas, ojalá tuviera una para cada cosa que tengo que explicar en esta vida. La semana pasada hacía una analogía entre las constelaciones planetarias y la configuración de marcas en nuestra cabeza. Hoy, os traigo una nueva para intentar explicar cómo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-341" title="Carretera" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2009/12/Carretera.jpg" alt="Carretera" width="450" height="214" /></p>
<p><span style="color: #888888;"><em>Artículo de mi colaboración semanal con </em><a href="http://www.clicmetrics.com" target="_self"><em>clicmetrics</em></a></span></p>
<p>Vale, reconozco que me gusta valerme de las metáforas, ojalá tuviera una para cada cosa que tengo que explicar en esta vida. La semana pasada hacía <a href="http://www.clicmetrics.com/beyondwebanalytics/la-constelacion-de-marcas/" target="_blank">una analogía entre las constelaciones planetarias y la configuración de marcas en nuestra cabeza</a>. Hoy, os traigo una nueva para intentar explicar cómo empezamos a generar esas conexiones entre los usuarios y la marca (web en este caso).</p>
<p>A estas alturas, todos sabemos ya que el tráfico no viene sólo. Nadie vendrá a nuestra web si no tiene un motivo para hacerlo. <strong>Hemos de ir a buscar a los usuarios y traerles de la mano.</strong> Lo que significa, que esa distancia que nos separa de un posible nuevo usuario, debe ser salvada, en primera instancia, por nosotros mismos, construyendo, a nuestro paso, un camino por el que habremos de regresar juntos. Pues bien, <strong>la manera en que transitemos este camino, tanto de ida, como de vuelta, determinará los primeros vínculos que generemos con estos usuarios.</strong></p>
<p>Para llegar a los usuarios, al igual que ocurre para llegar a muchas grandes ciudades,<strong> tenemos dos caminos: la autopista de pago, y la carretera nacional.</strong> Mientras las primeras son más rápidas, cómodas y directas, a cambio de desembolsar algunos euros en el peaje; las segundas, sin peaje alguno, son más lentas y engorrosas, requieren más trabajo, atención, esfuerzo y paciencia. A simple vista, la opción parece clara: unos pocos euros nos evitarían molestias innecesarias y nos garantizarían llegar antes a nuestro destino.</p>
<p>Pero a mi me gustan las carreteras. No porque sean gratis, sino porque me parecen entrañables. La carretera atraviesa el corazón de cada pueblo, te permite ver a la gente haciendo su vida, sus casas, sus negocios&#8230; en fin, conocerles. Te permite conocer y disfrutar del paisaje: vas mas lento y está mejor integrada con el entorno. Si puedes permitírtelo, la carretera es una experiencia mucho más enriquecedora que la autopista. Personalmente siempre he pensado que quien coge la autopista, llega antes, pero quien va por la carretera, llega más sabio. Las autopistas son todas iguales, mientras que cada carretera es una aventura. <strong>El objetivo de la autopista es el destino, el de la carretera, el camino.</strong></p>
<p><strong>Lo mismo ocurre cuando salimos a buscar usuarios para nuestra web:</strong> la autopista adwords (o cualquier otra forma de SEM) nos lo pone muy fácil a cambio de un simple peaje. Llegamos a los usuarios con rapidez y facilidad, y del mismo modo llegan ellos a nuestra web. Pero en el camino no aprendemos nada de ellos, ni ellos aprenden sobre nosotros. No les conocemos, ni nos conocen. No hemos generado ningún vínculo permanente, sólo un puente temporal que durará lo que dure la visita.</p>
<p><strong>El camino de la marca, en cambio, es la carretera.</strong> Es dejar una impresión única, irremplazable y duradera en el viajero. Es conocer y permitir que te conozcan. Es maniobrar cada curva, porque cada una tiene un sentido especial en la construcción del significado y el valor de esa cosa abstracta que llamamos marca. Requiere tiempo, dedicación, paciencia y estrategia. Requiere talento, concentración, constancia y, por supuesto, no es gratis. Pero una vez hayamos conducido con éxito al usuario hacia nuestra web a través de la carretera, <strong>cuando llegue, será diferente: algo del camino habremos dejado en él</strong> y tendremos mucho ganado hacia el futuro.</p>
<p>Pero que nadie me entienda mal, no estoy, en absoluto, en contra del SEM, en muchas ocasiones es el mejor camino: te reportará rápida y fácilmente usuarios nuevos, altos volúmenes de tráfico y, con un poco de suerte, flujo de caja casi inmediato. <strong>Pero la autopista es un valor en bruto:</strong> si no sabes gestionar la ventaja que supone llegar rápido, no servirá de mucho. Acabarás pagando peaje todos los días.</p>
<p><strong>Estrategia no es diseñar y apropiarse de un único camino, es elegir el mejor en cada momento.</strong>Tener más de una vía para llegar es una gran ventaja, pero el verdadero valor, no está en las opciones, está en la habilidad de saber elegir.</p>
<p>A partir de aquí, el desafío es doble: por un lado, identificar los posibles escenarios para decidir qué camino tomar en cada momento; y por el otro, crear acciones que nos permitan aprovechar la ventaja que supone la autopista, para que, llegado el caso, podamos capitalizar ese tráfico volátil.</p>
<p><strong>Te recomiendo leer los comentarios a este post en el </strong><strong><a href="http://www.clicmetrics.com/beyondwebanalytics/primeras-conexiones-¿carretera-o-autopista/" target="_blank">blog de clicmetrics</a>, aportan mucho.</strong></p>
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		<title>La Constelación de Marcas</title>
		<link>http://www.marketingdelretail.com/general/la-constelacion-de-marcas/</link>
		<comments>http://www.marketingdelretail.com/general/la-constelacion-de-marcas/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 10 Dec 2009 07:23:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Artículo de mi colaboración semanal con clicmetrics. Las marcas orbitan en torno a las personas (y no al revés). Sólo cuando se lo permitimos, forman parte activamente de nuestras vidas y de nuestro universo. El resto del tiempo merodean por nuestra órbita, intentando acercarse, alcanzarnos, establecer contacto, generar un vínculo… Pero en el centro de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #888888;">Artículo de mi colaboración semanal con </span></em><a href="http://www.clicmetrics.com/" target="_blank"><em><span style="color: #888888;">clicmetrics</span></em></a><em><span style="color: #888888;">.</span></em></p>
<p>Las marcas orbitan en torno a las personas (y no al revés). Sólo cuando se lo permitimos, forman parte activamente de nuestras vidas y de nuestro universo. El resto del tiempo merodean por nuestra órbita, intentando acercarse, alcanzarnos, establecer contacto, generar un vínculo… Pero en el centro de nuestro universo, estamos nosotros. Si ponemos al individuo en el centro, y a las marcas orbitando a su alrededor, podemos visualizar rápidamente algunos aspectos curiosos de las leyes que rigen el sistema.</p>
<p><img class="alignnone size-full wp-image-336" title="constelac" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2009/12/constelac.jpg" alt="constelac" width="450" height="328" /></p>
<p>Si quieres leer el post completo, puedes hacerlo en el <a href="http://www.clicmetrics.com/beyondwebanalytics/la-constelacion-de-marcas/" target="_blank">blog de clicmetrics</a></p>
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		<title>Pensando la marca</title>
		<link>http://www.marketingdelretail.com/branding/pensando-la-marca/</link>
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		<pubDate>Wed, 25 Nov 2009 09:51:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Artículo de mi colaboración semanal con clicmetrics. Parte de la serie dedicada a la importancia y el valor del brandig en los proyectos web. Si pretendes que te quieran por lo que eres, primero has de definir qué eres. Define los valores por los que esperas que te identifiquen, por los que quieres que te reconozcan, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #888888;"><em style="font-style: italic;"><img class="alignnone size-full wp-image-330" title="questions" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2009/11/questions.jpg" alt="questions" width="450" height="450" />Artículo de mi colaboración semanal con <a href="http://www.clicmetrics.com/" target="_blank">clicmetrics</a>. Parte de la serie dedicada a la importancia y el valor del brandig en los proyectos web.</em></span></p>
<p><strong>Si pretendes que te quieran por lo que eres, primero has de definir qué eres</strong>. Define los valores por los que esperas que te identifiquen, por los que quieres que te reconozcan, te valoren, y te quieran. Tus señas de identidad en el mercado. Tu personalidad como marca.</p>
<p>Aquí te propongo los primeros pasos para comenzar a pensar tu marca&#8230;</p>
<p>Si quieres leer el post completo, puedes hacerlo en el <a href="http://www.clicmetrics.com/beyondwebanalytics/pensando-la-marca/" target="_blank">blog de clicmetrics</a></p>
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		</item>
		<item>
		<title>Identifica y Capitaliza tus Visitas</title>
		<link>http://www.marketingdelretail.com/branding/identifica-y-capitaliza-tus-visitas/</link>
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		<pubDate>Wed, 18 Nov 2009 17:42:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Artículo de mi colaboración semanal con clicmetrics. Parte de la serie dedicada a la importancia y el valor del brandig en los proyectos web. El primer paso hacia la transformación de tu web en una marca ha de ser identificar quién es quién y qué representan en el tráfico de tu web. Muchos de tus [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-323" title="identifica" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2009/11/identifica.jpg" alt="identifica" width="450" height="295" /></p>
<p><span style="color: #888888;"><em>Artículo de mi colaboración semanal con <a href="http://www.clicmetrics.com/" target="_blank">clicmetrics</a>. Parte de la serie dedicada a la importancia y el valor del brandig en los proyectos web.</em></span></p>
<p>El primer paso hacia la transformación de tu web en una marca ha de ser <strong>identificar quién es quién y qué representan en el tráfico de tu web.</strong> Muchos de tus usuarios no son realmente tuyos. Identificarlos y convertirlos en seguidores es un desafío que deberás afrontar si quieres crecer sin cadenas.</p>
<p>Si quieres leer el post completo, puedes hacerlo en el <a href="http://www.clicmetrics.com/beyondwebanalytics/identifica-y-capitaliza-tus-visitas/" target="_blank">blog de clicmetrics</a><strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Sin marca no tienes mercado (en internet tampoco)</title>
		<link>http://www.marketingdelretail.com/general/sin-marca-no-tienes-mercado-en-internet-tampoco/</link>
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		<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 18:57:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Estrategia]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[clicmetrics]]></category>
		<category><![CDATA[marketing online]]></category>
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		<description><![CDATA[Este post es fruto de mi colaboración con clicmetrics. Es el primero de una serie dedicada a la importancia y el valor del brandig en los proyectos web. Sobrevivir en internet no es fácil, nunca lo fue. Sólo quienes tengan una marca fuerte en este entorno, cada vez más competitivo, podrán aspirar a alguna clase [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-315" title="foto1ch2" src="http://www.marketingdelretail.com/wp-content/uploads/2009/11/foto1ch2.jpg" alt="foto1ch2" width="480" height="159" /></p>
<p><em><span style="color: #808080;">Este post es fruto de mi colaboración con</span><span style="color: #808080;"> </span></em><a href="http://www.clicmetrics.com" target="_blank"><em><span style="color: #808080;">clicmetrics</span></em></a><em><span style="color: #808080;">. Es el primero de una serie dedicada a la importancia y el valor del brandig en los proyectos web.</span></em></p>
<p>Sobrevivir en internet no es fácil, nunca lo fue. Sólo quienes tengan una marca fuerte en este entorno, cada vez más competitivo, podrán aspirar a alguna clase de éxito.</p>
<p><em>Si quieres leer el post completo puedes hacerlo en el </em><a href="http://www.clicmetrics.com/beyondwebanalytics/sin-marca-no-tienes-mercado-en-internet-tampoco/" target="_blank"><em>blog de clicmetrics</em></a></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>El rol del retail: aportar valor en la compra</title>
		<link>http://www.marketingdelretail.com/general/el-rol-del-retail-aportar-valor-en-la-compra/</link>
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		<pubDate>Fri, 30 Oct 2009 11:52:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mau Santambrosio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hace algunos años, cuando empezaban a asomar los primeros sitios de comercio electrónico, un escalofrío recorria el cuerpo de los retailers más tradicionales. Se avecinaba una violenta lucha desigual: de un lado, los fabricantes y grandes plataformas, con enormes recursos e infraestructura y la posibilidad que abría internet de vender cualquier cosa a todo el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Hace algunos años, cuando empezaban a asomar los primeros sitios de comercio electrónico, un escalofrío recorria el cuerpo de los retailers más tradicionales. Se avecinaba una violenta lucha desigual: de un lado, los fabricantes y grandes plataformas, con enormes recursos e infraestructura y la posibilidad que abría internet de vender cualquier cosa a todo el mundo, con un coste infinitamente menor que el de una tienda tradicional. Y por el otro, distribuidores minoristas y pequeños comerciantes, tenderos de toda la vida con recursos escasos, una ruinosa estructura de costes derivados de la exposición y un alcance geográfico limitado. Ya entonces, muchos de estos pequeños detallistas eran vistos como un &#8220;mal necesario&#8221; en la cadena de distribución y ahora, la palabra &#8220;necesarios&#8221; empezaba a sobrar.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">El desafío entonces, para los que no tenían más remedio que enfrentarse a esta batalla, era salir a la búsqueda del valor perdido. Digo perdido no porque no estuviera, sino, porque la mayoría jamás se había planteado que todo eso que brindaban de manera natural a sus clientes suponía un corpus de valor para sus negocios, tan potente como el de sus &#8220;enemigos&#8221;. Cercanía, confianza, familiaridad, trato personal y un largo etcétera.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Poco tiempo tuvo que pasar hasta que vimos que el monstruo no era tan grande, ni tan poderoso. Era torpe y confuso, y tampoco sabía sacar partido del nuevo canal, que parecía que finalmente se convertiría en territorio de un nuevo enemigo: los retailers nativos digitales, que sí sabían como aprovechar el canal, eran ágiles y jóvenes: tenían todo por hacer y podían hacerlo a su antojo. Una nueva sombra amenazaba al retail tradicional.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">A partir de aquí, es donde las estrategias de los retailers empezaron a diferenciarse.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Algunos, intentaron pasarse al bando enemigo montando una tienda on line de la noche a la mañana. En la mayoría de los casos, torpemente: sin planificación, sin estrategia ni objetivos claros, sin recursos dedicados, sin contar con profesionales, y sin saber, sobre todo, por qué lo hacían. Al final, y tras el previsible fracaso, acabaron profetizando que la venta on line nunca funcionaría y volvieron a sus tiendas de ladrillo.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Entonces, muchos retailers, víctimas de una lectura errónea y simplista, se lanzaron a por la batalla equivocada: el precio. Convencidos de que su gran desventaja era el precio y que sus clientes no estarían dispuesto a pagar un extra por comprarles, lo sacrificaron todo. Renunciaron a todo valor, como si se tratase de un lastre, y redujeron márgenes hasta límites irrisorios con tal de acercarse, aunque sea un poco, a los precios que sus clientes podían encontrar online. Pero tampoco lo consiguieron. Consiguieron, en cambio, pauperizar sus tiendas, empobrecer la experiencia que ofrecían a sus clientes y depreciar la marca. Las consecuencias no tardaron en hacerse notar en caja: menos ventas, y para colmo, con márgenes raquíticos. La espiral de decadencia les atrapó pronto.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Otros, volvieron a apostar por el valor. Descubrieron que ganar, también es renunciar a tiempo a las batallas perdidas de antemano. Decidieron mantener y reforzar sus valores estratégicos como retailers, asumiendo su rol en la cadena, convencidos de que podían aportar valor real al proceso de compra. Se concentraron en aquello que podían ofrecer y prometer como nadie: la experiencia de compra. Perderían clientes, cierto, pero ganarían otros, y no tendrían la necesidad de reducir márgenes. Es más, con el tiempo, el valor se &#8220;pega&#8221; al precio y acaba rentabilizando el esfuerzo.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">El tiempo ha pasado, y con él, hemos visto como en este proceso unos se deterioraban y otros se convertían en enseñas líderes que navegaban océanos azules. La caída del consumo en los últimos dos años, la falta de crédito y la absurda profilaxis de las calificadoras de riesgo, no han hecho más que acelerar el proceso y acrecentar la brecha, adelantando una sentencia que ya estaba dictada. Todos hemos visto cierres de pequeñas tiendas de barrio y brutales porrazos de cadenas nacionales de distribución. Otras, sobreviven mermadas, a duras penas, perdiendo patrimonio, valor y mercado, esperando que un milagro les indulte su sentencia.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">¿Por qué suelto todo este rollazo?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Pues bien, aun hoy hay retailers que no tienen claro su rol en la cadena. Todavía hay quienes piensan que eso de la experiencia es una especie de rollo metafísico que nos hemos inventado para ganarnos un sueldo. Todavía los hay que piensan que esto va de precio, precio y más precio; y no se han enterado que todos los que han crecido en cifras en los últimos años se han esforzado, fundamentalmente, en una cosa: crear una experiencia única, memorable y transmisible. Una experiencia capaz de añadir valor más allá de la razón, una experiencia que, en muchas ocasiones, supera al producto y se convierte en un producto en sí misma. Una experiencia por la que sí estamos dispuestos a pagar una diferencia.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden;">Suelto toda esta historia, la dejo escrita, y espero que aportéis todo aquello que en mi torpeza haya olvidado u omitido, para que la próxima vez que tropiece con algunas de estas personas, no tenga que volver a perder el tiempo en contarlo.</div>
<p>Hace algunos años, cuando empezaban a asomar los primeros sitios de comercio electrónico, un escalofrío recorria el cuerpo de los retailers más tradicionales. <strong>Se</strong><strong> avecinaba una violenta lucha desigual: de un lado, los fabricantes y grandes plataformas</strong>, con enormes recursos e infraestructura y la posibilidad que abría internet de vender cualquier cosa a todo el mundo, con un coste infinitamente menor que el de una tienda tradicional. <strong>Y por el otro, distribuidores minoristas y pequeños comerciantes</strong>, tenderos de toda la vida con recursos escasos, una ruinosa estructura de costes derivados de la exposición y un alcance geográfico limitado. Ya entonces, muchos de estos pequeños detallistas eran vistos como un &#8220;mal necesario&#8221; en la cadena de distribución y ahora, la palabra &#8220;necesarios&#8221; empezaba a sobrar.</p>
<p>El desafío entonces, para los que no tenían más remedio que enfrentarse a esta batalla, era salir a la búsqueda del valor perdido. Digo perdido no porque no estuviera, sino, porque la mayoría jamás se había planteado que todo eso que brindaban de manera natural a sus clientes suponía un corpus de valor para sus negocios, tan potente como el de sus &#8220;enemigos&#8221;. Cercanía, confianza, familiaridad, trato personal y un largo etcétera.</p>
<p>Poco tiempo tuvo que pasar hasta que vimos que <strong>el monstruo no era tan grande, ni tan poderos</strong><strong>o</strong>. Era torpe y confuso, y tampoco sabía sacar partido del nuevo canal, que parecía que finalmente se convertiría en territorio de <strong>un nuevo enemigo: los retailers nativos digitales, </strong>que sí sabían cómo aprovechar el canal, eran ágiles y jóvenes: tenían todo por hacer y podían hacerlo a su antojo. Una nueva sombra amenazaba al retail tradicional.</p>
<p>A partir de aquí, es donde las estrategias de los retailers empezaron a diferenciarse.</p>
<p><strong>Algunos, intentaron pasarse al bando enemigo montando una tienda on line de la noche a la mañana</strong>. En la mayoría de los casos, torpemente: sin planificación, sin estrategia ni objetivos claros, sin recursos dedicados, sin contar con profesionales, y sin saber, sobre todo, por qué lo hacían. Al final, y tras el previsible fracaso, acabaron profetizando que la venta on line nunca funcionaría y volvieron a sus tiendas de ladrillo.</p>
<p>Entonces, <strong>muchos retailers</strong>, víctimas de una lectura errónea y simplista, <strong>se lanzaron a por la batalla equivocada: el precio.</strong> Convencidos de que su gran desventaja era el precio y que sus clientes no estarían dispuesto a pagar un extra por comprarles, lo sacrificaron todo. <strong>Renunciaron a todo valor, como si se tratase de un lastre,</strong> y redujeron márgenes hasta límites irrisorios con tal de acercarse, aunque sea un poco, a los precios que sus clientes podían encontrar online. Pero tampoco lo consiguieron. Consiguieron, en cambio, pauperizar sus tiendas, empobrecer la experiencia que ofrecían a sus clientes y depreciar la marca. Las consecuencias no tardaron en hacerse notar en caja: menos ventas, y para colmo, con márgenes raquíticos. La espiral de decadencia les atrapó pronto.</p>
<p><strong><span style="color: #333333;">Otros, volvieron a apostar por el valor. </span></strong><strong><span style="color: #ff9900;"><span style="color: #333333;"><span style="font-weight: normal;">Descubrieron que</span></span><span style="color: #333333;"> </span></span></strong><span style="color: #ff9900;"><strong><span style="color: #333333;">ganar, también es renunciar a tiempo a las batallas perdidas de antemano</span></strong></span><strong><span style="color: #ff9900;"><span style="color: #333333;">. </span><span style="color: #333333;"><span style="font-weight: normal;">Decidieron mantener y reforzar sus valores estratégicos como retailers, </span>asumiendo su rol en la cadena<span style="font-weight: normal;">, convencidos de que podían </span>aportar valor real al proceso de compra</span></span></strong>. Se concentraron en aquello que podían ofrecer y prometer como nadie: la experiencia de compra. Perderían clientes, cierto, pero ganarían otros, y no tendrían la necesidad de reducir márgenes. Es más, con el tiempo, el valor se &#8220;pega&#8221; al precio y acaba rentabilizando el esfuerzo.</p>
<p><span style="color: #333333;">El tiempo ha pasado, y con él, hemos visto como en este proceso unos se deterioraban y otros se convertían en enseñas líderes que navegaban océanos azules. La caída del consumo en los últimos dos años, la falta de crédito y la absurda profilaxis de las calificadoras de riesgo, no han hecho más que acelerar el proceso y acrecentar la brecha, adelantando una sentencia que ya estaba dictada. <strong>Todos hemos visto cierres de pequeñas tiendas de barrio y brutales porrazos de cadenas nacionales de distribución.</strong> Otras, sobreviven mermadas, a duras penas, perdiendo patrimonio, valor y mercado, esperando que un milagro les indulte su sentencia.</span></p>
<p><strong><span style="color: #ff9900;">¿Por qué suelto todo este rollazo?</span></strong></p>
<p>Pues bien, <strong>aun hoy hay retailers que no tienen claro su rol en la cadena</strong>. Todavía hay quienes piensan que eso de la experiencia es una especie de rollo metafísico que nos hemos inventado para ganarnos un sueldo. Todavía los hay que piensan que esto va de precio, precio y más precio; y no se han enterado que todos los que han crecido en cifras en los últimos años se han esforzado, fundamentalmente, en una cosa: <strong><span style="color: #ff9900;">crear una experiencia única, memorable y transmisible.</span></strong> Una experiencia capaz de añadir valor más allá de la razón, una experiencia que, en muchas ocasiones, supera al producto y se convierte en un producto en sí misma. Una experiencia por la que sí estamos dispuestos a pagar una diferencia.</p>
<p><strong>Suelto toda esta historia, la dejo escrita, y espero que aportéis todo aquello que en mi torpeza haya olvidado u omitido, <span style="color: #ff9900;">para que la próxima vez que tropiece con algunas de estas personas, no tenga que volver a perder el tiempo en contarla.</span></strong></p>
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